jueves, 24 de mayo de 2012

ORGANIZACIÓN SOCIAL Y ESTRUCTURA POLÍTICA


ORGANIZACION SOCIAL Y ESTRUCTURA POLITICA


MATRIMONIO Y FAMILIA




Se dice que los conquistadores que dan testimonio de los primeros matrimonios Muiscas se indignan con el hecho de que el hombre podía tomar cuantas esposas su condición social lo permitiera puesto que bastaba con tener medios económicos puesto que el cacique tenía cuatrocientas Teguyes o mujeres lo que se estilaba entre estas gentes era casarse sin que se dijera una sola palabra, ni por parte de los padres de él o de ella, ni de la familia en general, ni por parte de los contrayentes.


((Los matrimonios se realizaban, por lo general, entre miembros de diferentes bandos, aunque "no existía ninguna desaprobación en contra de matrimonios entre personas de la misma parte))


COSTUMBRE:

En materia matrimonial sucedía simplemente que el novio le enviaba a la mujer uno de los objetos más preciados entre los Muiscas: una manta. Al día siguiente el novio se sentaba muy temprano a la entrada de la casa de ella. Si la apetecida salia con una totuma de chicha y tomaba ella del recipiente y posteriormente se la ofrecía a él, la ceremonia era completa y él la llevaba a su choza donde vivirían desde ese momento.

EL PAPEL DE LA MUJER EN LA ETNIA 

Para comenzar, debemos hacer una importante aclaración: no existe la mujer de la época colonial americana. Existió una mujer de elite, una mestiza, indígena y también esclava. A su vez, dentro de esos grupos se dieron distintos roles y subdivisiones, lo que llevó a la conformación de un todo complejo y no reducible a un solo papel de mujer. Hubo una gran diversidad de condiciones para las mujeres, diferencias vinculadas con el poder, la riqueza, el acceso a la cultura y, sobre todo, con el grupo étnico al que pertenecían.


Las mujeres son relegadas al hogar y en grupos dominantes, las « corte de amor » cantadas por los poetas, exaltan a la mujer como objeto poético-piadoso, dejando de ser compañera del hombre, convirtiéndola en guardiana de la honra familiar. Estos ideales (que incluyen a la sumisión y el refinamiento), llegan a América junto con el ideal de clausura, vida piadosa y castidad. Se insertó así en la vida femenina de la nobleza, pasando a ser el modelo a seguir de toda las mujeres americanas.






Las funciones de la mujer en el hogar eran: criar a los hijos, manejar los asuntos domésticos y velar por el cumplimiento y enseñanza de los valores culturales y morales.


En la mujer recaía la responsabilidad de mantener la honra de la familia, cumpliendo con el ideal ya citado. El matrimonio era el momento clave de su vida y para ello era preparada desde niña. Debía ser dócil, respetar la autoridad del marido y vivir confinada en su casa. Para conseguir éxito en ese modelo, la educación de las niñas era confiada a religiosas, educándolas en un esquema doméstico de sumisión. Muchas ingresaban a conventos, atraídas por el interés de consagrarse a la fe (o tal vez por un embarazo no deseado o para escapar de un matrimonio impuesto). Era un lugar donde la mujer podía instruirse y también un ámbito aislado del control social y de la autoridad masculina (podían acceder a ciertos conocimientos, como latín, administración, etc.).


El rol público de la mujer era acompañar al marido, realizar actividades de beneficencia e ir a Misa (un verdadero centro social femenino). Al enviudar eran ellas las que tomaban las riendas de los negocios y administración de sus bienes; si lo hacían con éxito, ingresaban al mundo masculino y a las relaciones con las instituciones.



ORGANIZACIÓN  POLÍTICA


Los Muiscas estaban organizados en tres grandes cacicatos o confederaciones: El de Bacatá (Bogotá), el de Hunza (Tunja) y el de tundaza (Duitama). Además había otros cacicatos menores como el de Sáchica. Cada grupo de estos tenía su gobierno independiente, una jurisdicción territorial sobre una serie de poblados que les pagaban tributo. El jefe principal o cacique era obedecido por todos.

El soberano más importante fue el Zipa o señor dSocial y económicamente, entre los Muiscas existieron seis clases o estamentos, así: los sacerdotes o jeques, la nobleza guerrera o los guechas y los pregoneros o aquellos funcionarios que hacían conocer la voluntad del cacique. También estaban 1os comerciantes, los artesanos y los agricultores, que se regían por un orden jurídico rígido. También sobresalieron los mineros en especial los que trabajaban en las minas de sal y esmeraldas y por último, los esclavos que, generalmente, eran prisioneros de guerra y a veces servían para los sacrificios religiosos.

Los ancianos eran muy respetados formaban parte de un consejo para ayudar a los caciques en el gobierno. Las leyes de los chichas eran muy sabias. Castigaban con rigor a quienes robaban, mentían o mataban. Su principal legislador fue el Zipa Nemequeme.

Pagaban impuestos para sostener a los sacerdotes, a los ancianos y a los inválidos; no eran guerreros pero cada soberano tenía su ejército para defenderse, en caso de ataque o guerra declarada.e Bacatá, quien residía en Funza; era venerado por sus súbditos, poseía grandes riquezas, joyas y disfrutaba de casas de recreo. Otro jefe fue el Zaque de Hunza, soberano de gran fama, admirado, porque según los indios tenía origen divino. El cacique Tundama se hizo célebre por ser gran militar.



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